ESCUCHAR LA VOZ DE DIOS

En su libro Quiet Spaces: Prayer Interludes for Women—Espacios de Calma: Momentos de Oración para Mujeres (versión disponible en español), la autora Patricia Wilson nos enseña acerca de cómo escuchar y oír la voz de Dios.

¿Cómo sería escuchar a Dios hablándonos?

¿Esperarías escuchar una voz fuerte y resonante? Probablemente no, aunque esta no es una situación sin precedentes en la Biblia (Mateo 3:13-17). Sin embargo, la Biblia también hace referencia a la voz de Dios como un suave susurro (1 Reyes 19: 11-13). Escuchar “la pequeña” voz de Dios se parece mucho más a un escenario para ti y para mi; como una conversación entre un padre amoroso y su hijo amado.

En nuestras conversaciones con otras personas esperamos interacción y también dar y recibir. Pero cuando interactuamos con Dios, generalmente en la oración, nuestras conversaciones pueden sentirse unilaterales y si somos perfectamente honestas, probablemente no esperamos escuchar una respuesta. Escuchar no está incorporado en nuestra ecuación de oración: cuando oramos deseamos que Dios nos escuche, y así continuamos.

¿Qué pasaría si durante nuestro tiempo de quietud dedicáramos el mismo tiempo para escuchar a Dios como lo hacemos para hablar con Él? ¿Qué clase de repuesta podríamos esperar? ¿Sería una pequeña voz halando en tu cabeza? ¿O sería un fuerte sentimiento—que la gente llama la inspiración del Espíritu Santo—que te llena y te invita a que lo lleves a tu oración? Quizás pensarías de repente en un versículo de la Biblia, y al leerlo te das cuenta que habla de tu situación particular. Todas esta son formas válidas de escuchar a Dios cuando te habla.

Ver “Cuando necesitas sentir la presencia de Dios”Espacios de Calma (versión disponible en español), páginas 22-24.

Translation by Magda Velander

Hearing God’s Voice

In her book Quiet Spaces: Prayer Interludes for Women, author Patricia Wilson teaches about listening for and hearing God’s voice.

What might it be like to hear God speaking to us?

Would you expect to hear a big, booming voice? Probably not, though it’s not unprecedented in the Bible (Matthew 3:13-17). However, the Bible also refers to God’s voice as a gentle whisper (1 Kings 19:11-13). Hearing God’s “still small voice” seems a much more likely scenario for you and me—like a conversation between a loving parent and a beloved child.

But our world is so noisy. I don’t mean noise in terms of decibel levels only; I mean noisy in terms of the busyness of our days. How could we possibly hear anything from God below a shout? I know that many of us juggle several different roles, and in trying to do and be all things to all people, there is very little space left for a genuine one-on-one conversation—with God or with others.

In our conversations with others, we expect interaction and give-and-take. But when we interact with God, usually in prayer, our conversations may feel one-sided. And if we’re perfectly honest, we probably don’t expect to hear a response. Listening is not built into our prayer equation—we pray; we hope God hears us; we move on.

What might happen if during our quiet time we gave equal time to listening for God as we do talking to God? What kind of response might we expect? Would it be a small voice speaking in your head? Or a feeling, a strong feeling—what people call the inspiration of the Holy Spirit—that fills you and prompts you to act on your prayer? Perhaps you would suddenly think of a Bible verse and, upon reading it, realize that it speaks to your situation. All of these are valid ways to hear God speaking to you.

See “When You Need to Feel God’s Presence,” Quiet Spaces, pages 22-24.

Adapted from “Hearing the Still Small Voice in Your Noisy World” by Patricia Wilson

Espacios-de-Calma

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